e-no-amistad
Se acerca de nuevo el día del amor y la amistad y, recostado sobre mi cama, me pongo a reflexionar: qué es en verdad la amistad? probablemente nunca encuentre una oración que logre definirla acertadamente, sin embargo sé lo que es, por que la he sentido y la he vivido. Siempre considere que hablar sobre el tema seria algo que dejaría para la gente cursi, que realmente no valía la pena hacer mención alguna al respecto. No obstante, la tranquilidad de la noche combinada con la extraña incomodidad que hoy encuentro en mis sabanas me arrastran profundamente dentro de mis propios pensamientos, alejándome cada vez mas del país del sueño y arrastrándome al razonamiento involuntario, cuando menos me lo espero, me encuentro haciendo un balance de la gente buena y la no tan buena que se ha atravesado en mi vida. Sentimientos de paz recorren mi mente pero, súbitamente son opacados también por sentimientos oscuros, como la frustración y el resentimiento.
En primera instancia, pronuncio para mí la palabra "amistad" y pienso en el pasado, recuerdo a la mejor de mis mejores amigas, seguro estoy que algunos ya saben a quien me refiero. De ella aprendo que la amistad está fundamentada en el respeto y la sinceridad, me siento libre al recordarla porque se que cuando estamos juntos podemos ser nosotros mismos, sin poses ni actitudes, tengo a alguien que me escucha y a quien escucho con atención, alguien que comparte su opinión sin querer imponerla, y aprendo de ella que la amistad es también apoyo mutuo, es saber escucharse el uno al otro, es ponerse en los zapatos del otro cuantas veces y cuando sea necesario. Recuerdo también mis años de preparatoria que, por cierto, fueron muchos, y vienen a mi mente los recuerdos de aquel grupo de amigos con los que corría y gritaba como loco, llorábamos juntos, y nos consolábamos, y me doy cuenta de que la amistad también es unidad y es empatía. Esta ola de recuerdos me hace notar que la amistad es también amor y fidelidad, saber que no hay cabida para la mentira y la traición. Ufff..., creo que definitivamente esto se está poniendo cursi, no sé si deba continuar escribiendo, tratare mejor de conciliar el sueño...
Ya paso un buen rato y parece que el arenero olvido rosearme con polvo del sueño. Acomodo mi almohada, que se ha puesto dura como una roca, parece como si me incitara a continuar escribiendo este artículo que probablemente nunca nadie se animará a leer. Recuerdo a otras personas a las que he conocido, seres desafortunados que por juegos de la vida no han sido dotados de la capacidad de ser amigos, seres que buscaron apoyo en mí pero que fueron incapaces de devolverlo, y que además, estarían solo en los momentos de diversión, pero que cuando necesitaba ser escuchado solo dijeron que estaba loco para cambiar el tema y no desperdiciar, por decirlo de alguna manera, su tiempo. Simplemente manipularon a su conveniencia aquel viejo proverbio que dice que los amigos son para siempre, asumiendo así que podrían anteponer los placeres de la vida y el libertinaje al compromiso que implica la verdadera amistad, pues al final, cuando toparan con pared y se quedaran solos de nuevo, tal como comenzaron, podrían regresar alegando que los amigos son para siempre. Pero, !!Oh sorpresa!!, la amistad es dar y recibir, así que a todos ellos les dedico un enorme FUCK OFF!! (ansiaba decir eso, que vayan al carajo). Ahora tengo ganas de ir al baño, no debí tomar ese ultimo vaso con agua, el sueño se me va a espantar aun mas ahora que me levante de la cama.
En primera instancia, pronuncio para mí la palabra "amistad" y pienso en el pasado, recuerdo a la mejor de mis mejores amigas, seguro estoy que algunos ya saben a quien me refiero. De ella aprendo que la amistad está fundamentada en el respeto y la sinceridad, me siento libre al recordarla porque se que cuando estamos juntos podemos ser nosotros mismos, sin poses ni actitudes, tengo a alguien que me escucha y a quien escucho con atención, alguien que comparte su opinión sin querer imponerla, y aprendo de ella que la amistad es también apoyo mutuo, es saber escucharse el uno al otro, es ponerse en los zapatos del otro cuantas veces y cuando sea necesario. Recuerdo también mis años de preparatoria que, por cierto, fueron muchos, y vienen a mi mente los recuerdos de aquel grupo de amigos con los que corría y gritaba como loco, llorábamos juntos, y nos consolábamos, y me doy cuenta de que la amistad también es unidad y es empatía. Esta ola de recuerdos me hace notar que la amistad es también amor y fidelidad, saber que no hay cabida para la mentira y la traición. Ufff..., creo que definitivamente esto se está poniendo cursi, no sé si deba continuar escribiendo, tratare mejor de conciliar el sueño...
Ya paso un buen rato y parece que el arenero olvido rosearme con polvo del sueño. Acomodo mi almohada, que se ha puesto dura como una roca, parece como si me incitara a continuar escribiendo este artículo que probablemente nunca nadie se animará a leer. Recuerdo a otras personas a las que he conocido, seres desafortunados que por juegos de la vida no han sido dotados de la capacidad de ser amigos, seres que buscaron apoyo en mí pero que fueron incapaces de devolverlo, y que además, estarían solo en los momentos de diversión, pero que cuando necesitaba ser escuchado solo dijeron que estaba loco para cambiar el tema y no desperdiciar, por decirlo de alguna manera, su tiempo. Simplemente manipularon a su conveniencia aquel viejo proverbio que dice que los amigos son para siempre, asumiendo así que podrían anteponer los placeres de la vida y el libertinaje al compromiso que implica la verdadera amistad, pues al final, cuando toparan con pared y se quedaran solos de nuevo, tal como comenzaron, podrían regresar alegando que los amigos son para siempre. Pero, !!Oh sorpresa!!, la amistad es dar y recibir, así que a todos ellos les dedico un enorme FUCK OFF!! (ansiaba decir eso, que vayan al carajo). Ahora tengo ganas de ir al baño, no debí tomar ese ultimo vaso con agua, el sueño se me va a espantar aun mas ahora que me levante de la cama.
Ya estoy de regreso en mi cama y, para colmo, el molesto gato del vecino pasa caminando lentamente por enfrente de mi ventana, su oscura sombra proyectada a través de las delgadas persianas solo trae a mi mente el recuerdo de mis enemigos, una palabra muy fuerte debo admitir, pero es real, tengo enemigos, como todos. La diferencia es que tanto yo como el resto del mundo, no lo notamos, pues la vida real no es como en la televisión, nuestros enemigos son gente cercana a nosotros, con la que convivimos probablemente a diario y, aunque están ahí, sonriendo y divirtiéndose con nosotros, trataran de hacernos tanto daño como les sea posible. Aparecen en mi mente recuerdos de esa gente que convivió conmigo pero sus acciones siempre fueron guiadas por la envidia. Debo aclarar que no me considero envidiable en absoluto, pues llevo una vida ordinaria como cualquier otro. Algunos, al notar que su velo de hipocresía y falsedad había sido descubierto, decidieron halagarse a si mismos garantizando que yo estaba enamorado de ellos y, por supuesto, atribuyéndose virtudes que incluso el más distraído de los seres humanos habría confirmado falsas. Trataron de ocultar de esta manera su muy arraigado complejo de inferioridad y la carencia total de sentido de sus vidas. Es desagradable percatarse de que afuera, en las calles, hay gente carente de principios, que trataran de mostrarnos el mundo de la inmoralidad y libertinaje como algo natural y moderno para no sentirse solos en su mundo lleno de ambigüedad. Sin embargo, aunque debemos estar alertas y cuidarnos de estas personas, no debemos darnos por vencidos en la búsqueda de la verdadera amistad, el mundo también está lleno de gente honesta, con principios bien fundamentados, que solo necesita una oportunidad para demostrarnos que conocen el significado de la amistad tanto, o incluso más que nosotros. Continuemos dándonos la oportunidad de conocer y confiar en la gente y prosperaremos. Tengamos en mente ese otro proverbio que dice que el que siembra envidias cosecha humildad. Sembremos amor, honestidad, fidelidad, empatía, y cuando menos nos demos cuenta, viviremos en un jardín de dicha. Toma tiempo cultivarlo, lo sé, pero eso no lo hace imposible.
Y tu, que clase de amistad conoces???... Creo que el sueño al fin me esta alcanzando... Feliz día del amor y la amistad 2009, por ahora me marcho al país de los sueños...